
He estado pensando, y ya sé porqué me he equivocado tanto. Mi padre, el otro día, sin venir a cuento me dijo: " Hay que ver los palos que te ha dado la vida". Me miró fijamente y me entraron ganas de llorar, pero no lo hice. Supongo que se refería al tema amigos (ahora no confio en nadie, bueno en cuatro personas unicamente, y ellos saben quienes son) al tema familia (mi padre me abandonó) y al tema trabajo (cerré una tienda hace poco) He fallado en que me he fiado demasiado de todo el mundo en todos los sentidos, he juzgado sin motivo por comentarios de allegados, ni siquiera amigos. He confiado en la palabra de personas que han jurado en vano. Pero intentaré no volver a hacerlo. Ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos (tú sabes porqué lo digo) En el pasado tenía la sensación de que solo existían dos bandos, los buenos y los malos, pero no. Cada uno tiene su motivo para hacer lo que hace y entre ellos no lo entienden. O entendemos.
La foto es de la Plaza del Dos de Mayo, en Madrid, en mi querido barrio de Malasaña. Lo echo de menos a más no poder. Esa foto corresponde a la buena época, antes de la ley esa que sacaron, antes de los antidisturbios, que llegarían semanas después. Yo debo estar por ahí dando tumbos, para variar. Me encanta porque yo soy mucho de improvisar, y por aquel entonces, salías de casa un viernes a las 7 y no sabías cuando volverías, ni dónde acabarías. Aquí todo es diferente, los mismos sitios y la misma gente (de la misma gente no me quejo, al contrario) Recuerdo en especial un fin de semana (el último que pasé en Madrid) Salimos de casa mi amiga y yo, salimos del metro Tribunal, y la Plaza Barceló ya estaba rara. Como poco había unos 30 antidisturbios. Pero la gente seguía igual, como debe ser. Solemos llegar a las 8 a la salidada del metro y nos reunimos a planear que hacemos (vaya tontería si siempre empezabamos igual) nos juntabamos unas 10 personas y cuando empezaba el botellón , a la media hora ya eramos unos 30, solo en enuestro grupo, punkis, raperos, red skin y demas tribus urbanas (así es como nos tienen a algunos en los archivos de la policía) Ese día, nos fuimos a los bajos de Argüelles, a seguir bebiendo. Amanecimos el sábado en el Retiro, dormidos algunos y bañandose en el agua de las estatuas otros. Seguimos bebiendo. No sabíamos donde ir. Nos fuimos a la okupa d eun colega y seguimos bebiendo y montandonos en los columpios del parque. Nos colamos en el metro, con los perros y todo, nos echaron y nos fuimos andando a la manifestación del orgullo gay, me pusieron a la cabecera de las lesbianas con una cuca en la cabeza y la bandera (no tiene sentido lo de la cuca porque se supone que les va lo otro) y empezaron a regarme. Luego nos fuimos a tirarle tomates a la Yola Berrocal y a la Tamara que daban un "concierto" En Vazquez de Mella. Acabamos tomando mojitos con Alaska y Boris en el bar de Jesus Vazquez (¿?¿?¿?¿?) estuvimos toda la noche bailando por ahí (si, yo bailando) Nos despertamos a las 3 el domingo en el rastro, y nos fuimos a un chino. Kuaku (el punki mas punki y mi marido desde entonces) decía que quería comida española, y la china tuvo que ir a comprarle una barra de pan y hacerle una tortilla. Entre los 10 la factura ascendía a unos 90 €, pero salimos corriendo y nos metimos en el metro del cual después nos volvieron a echar. Luego acabamos bebiendo carajillo (?¿?¿?) y jugando al baloncesto en una cancha perdida. Después a dormir al retiro de nuevo. Ese fue mi último fin de.